La fértil cantera de emprendedores argentinos especializados en proyectos web mira con mucha atención lo que está sucediendo en las redes sociales y, en especial, con la estrella del momento: Twitter.
Es el caso de Diego Jolodenco (@diegojolo), Luis Izaguirre (@osopulgoso), Fernando Maclen (@fmaclen) y Juan Pieres (@whoan), cuatro argentinos que lanzaron recientemente Bettween , un servicio que permite saltar uno de los grandes obstáculos que presenta la red de microblogging: construir y ordenar en una interfaz visual el diálogo que se establece entre dos usuarios.
El flujo caótico, incesante e inabarcable de la "plataforma de información en tiempo real" redunda en una experiencia algo angustiante. Casi todo el tiempo los usuarios tienen la sensación de estar perdiendo diálogos, contenidos y noticias muy relevantes. Organizar esta cascada de tweets es lo que se propone Bettween , que incluye, además, la posibilidad de insertar las conversaciones en otros sitios o blogs gracias a un widget con potencial de personalización.
¿Para qué se utiliza? Por ejemplo, si un periodista quiere reconstruir el debate entre dos políticos en Twitter puede ingresar los nombres de usuario a este servicio y, de inmediato, el sistema entrega un contrapunto rápido, claro, atractivo y ordenado del intercambio que ya tuvo lugar. Además, las búsquedas se pueden acotar por fecha de inicio y cierre, y ordenar de manera ascendente o descendente.
Bettween ya alcanzó repercusión mundial (revistas especializadas y blogs de alto prestigio como Techcrunch le dedicaron espacio destacado) y es un eslabón de una de las características más notables del crecimiento del Twitterverse (universo de Twitter): el 80 por ciento del tráfico de este servicio no proviene de la versión web ( Twitter.com ) sino de la constelación de aplicaciones y servicios (que ellos mismos autodenominan " parásitos de San Francisco ") que giran alrededor de la base abierta de la red de microblogging.