Mejoraron las expectativas en junio y fueron sólo un 5 por ciento menos favorables que cuando Cristina Kirchner ganó las elecciones en 2007
Las expectativas económicas de los argentinos completaron en junio pasado la recuperación más intensa desde la crisis con el campo y acumularon una recuperación del 13 por ciento en el primer semestre del año. En junio la suba fue del 7,2 por ciento respecto del mes anterior y del 12,3 por ciento respecto del sexto mes de 2009, acumulando así la cuarta alza mensual. Todos los componentes del índice registraron mejoras, en particular un descenso importante de las opiniones negativas sobre la situación actual.
Así lo revela un informe de la Universidad Católica Argentina y TNS Gallup que se difundirá próximamente y al que tuvo acceso LA NACION.
Si en algo influyó el supuesto "efecto Mundial" y el incremento de la compra de bienes durables a plazo relacionada con la competencia, sólo podrá verificarse la desaparición de ese efecto en las mediciones del Indice General de Expectativas Económicas (IGEE) que vendrán.
El estudio reveló, sin embargo, que, incluso en este menor pesimismo general, hay una creciente preocupación por los aumentos de precios.
Para ocho de cada diez consultados, los precios aumentaron mucho en los últimos 12 meses, lo que representó un incremento de nueve puntos porcentuales en las opiniones negativas con respecto al relevamiento realizado en abril de 2009.
Los que opinan que la situación económica actual es mala o muy mala sumaron 53 por ciento en junio de 2009 y alcanzaron la misma proporción en mayo último, pero en junio retrocedieron al 41 por ciento.
El cambio de apreciación hizo crecer la proporción de quienes dicen que la situación no es ni buena ni mala, que pasaron del 34 por ciento en mayo último al 41 por ciento en junio. Por otra parte, también crecieron los que dicen que la condición presente de la economía es buena o muy buena, quienes eran sólo el 11 por ciento en junio de 2009, el 13 por ciento en mayo último y saltaron al 18 por ciento en junio pasado. Es decir, casi uno de cada cinco consultados tuvo una apreciación muy optimista sobre la situación presente.
El nivel de las expectativas en general es el más alto desde septiembre de 2008. El nivel general de la medición marcó su punto más alto en diciembre de 2007, con 115 puntos, en coincidencia con la asunción de Cristina Kirchner a la Presidencia.
De inmediato el indicador sufrió una caída, que coincidió con la aparición de escándalos, como el de la valija de Antonini Wilson con 800.000 dólares contrabandeados en un vuelo privado contratado por el entonces titular del Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti.
La caída se intensificó luego, en medio del clima de tensión generado por el conflicto entre el Gobierno y el campo por el intento de aumentar las retenciones. Y luego, con la intensificación del clima recesivo y pese a los múltiples anuncios de la Presidenta, como las financiaciones para comprar automóviles, electrodomésticos, calefones y bicicletas, se alcanzó en abril de 2009 el punto más bajo de la medición, con sólo 76 puntos, es decir 25,5 por ciento por debajo del nivel de octubre de 2007 cuando Cristina Kirchner ganó la elección presidencial y casi 34% más bajo que el del momento en que asumió.
Desde entonces, el índice mantuvo un comportamiento casi estático, con pequeñas recuperaciones mensuales que se revertían en la siguiente medición y que hizo que el nivel más alto nunca superara los 86 puntos.
Pero eso cambió a partir de marzo, cuando un nuevo repunte se sostuvo y marcó cuatro alzas consecutivas.Aún así, la medición es todavía 15,6% más baja que cuando Cristina Kirchner asumió, pero sólo un 5% inferior a la registrada cuando triunfó en las elecciones en primera vuelta. Parecería en todo caso que si hubiera habido elecciones en junio, el clima en la opinión pública respecto de la economía en general no habría sido un lastre para el oficialismo.
Un semestre promisorio
En junio último, poco más de uno de cada cuatro opinó que en los próximos seis meses la situación seguirá mejorando, mientras que cayeron del 37 por ciento en mayo anterior al 27 por ciento los que creen que será peor. En los últimos 12 meses, esta cifra nunca había estado por debajo del 30 por ciento.Y aunque la percepción respecto del mercado laboral también mejoró, todavía son mayoría (54%) los que opinan que hay pocos o muy pocos puestos de trabajo disponibles.