Nadie tiene coronita, afirmó el diputado sobre el líder de Pro
Ni el feriado por la Independencia pudo frenar una nueva edición de la guerra mediática que sostienen, desde hace meses, Mauricio Macri y Francisco de Narváez.
Un rato después de que el diputado bonaerense aclarara que el jefe de gobierno "no tiene coronita" y que debería jugar en la interna del PJ antikirchnerista si quiere ser el candidato a presidente por ese espacio, Macri afirmó que su ex socio "privilegió rumbos personales y proyectos individuales" y le auguró "ser un buen candidato a gobernador bonaerense".
"Si comienza una carrera presidencial, creo que hay voluntad de una parte del justicialismo de que él sea parte de un frente electoral", afirmó De Narváez, en declaraciones a radio Mitre, cuando le preguntaron por Macri.
Sin embargo, su cordial invitación a sumarse al espacio tuvo su contracara. "Pero también tendrá que decidirse dentro de la interna. Acá nadie puede venir con coronita para ponerlo de alguna forma. Todos los que quieran competir tendrán que ir a una interna", fustigó el diputado bonaerense, que mantiene "intacta" su decisión de competir por la presidencia si la justicia electoral lo habilita, según confirmó a La Nacion durante una recorrida por La Boca, el martes pasado.
Luego de encabezar la jura de la bandera de la primera promoción de la Policía Metropolitana, en la Plaza de Mayo, Macri le contestó a De Narváez con similar dureza. "El y Solá eligieron rumbos personales y proyectos individuales (?). No está bueno [pelearse], pero yo mantengo la coherencia, yo no cambié", sostuvo el líder de Pro. Y agregó: "Esperemos que él [por De Narváez] sea un buen candidato a gobernador bonaerense".
"No me meto en la interna de otros partidos", dijo Macri, al dar por cerrada la discusión de si irá o no a dar la interna en el PJ disidente para elegir un candidato presidencial.
Caminos separados
Más allá de la decisión de bajarle el tono a la disputa verbal, surgida ayer desde ambos búnkeres, esta semana aparecieron otros gestos de disenso entre ambos dirigentes.
Las recorridas porteñas de De Narváez y su promesa de inaugurar quince locales de Unión Celeste y Blanco de aquí a fin de año no gustaron demasiado en el macrismo. "Nos quieren condicionar con un tercio de los candidatos a diputados o con el vicejefe de gobierno porteño", afirmó un importante dirigente de Pro, que apuesta a la postulación de Gabriela Michetti en la Capital, como sostén de la ambición presidencial de su jefe político.
En Pro también sostienen que la decisión de esmerilar a Macri tiene que ver con el plan presidencial del ex presidente Eduardo Duhalde. Un plan que vería de buen grado a De Narváez compitiendo por la provincia de Buenos Aires y a Macri por la reelección en la ciudad. "No está mal que lo plantee porque Duhalde es un animal político. Pero a fin de año se verá quién mide mejor", sostuvieron cerca del jefe de gobierno porteño.
Bastoneado por José Scioli y Daniel Amoroso, sus alfiles porteños, De Narváez planea para estas semanas recorridas por ambos márgenes de la avenida General Paz para "abarcar el área metropolitana". Macri, en cambio, apostará a reforzar su imagen presidencial: estará a partir del miércoles en Perú y en República Dominicana, con los presidentes Alan García y Leonel Fernández, respectivamente. Y, como para no ser menos que su contrincante, planea un fin de mes pleno de visitas al conurbano, organizadas por su primo y diputado bonaerense Jorge Macri.
Entretanto, desde uno y otro sector hay señales de tregua. A las conversaciones que a menudo sostienen el denarvaísta Gustavo Ferrari y el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se suma la certeza de que, tarde o temprano, terminarán juntos.
Y que se cumplirá lo que el diputado de Pro, Federico Pinedo, denomina como la teoría del embudo: "Así como a los radicales no les quedará otra que confluir en un candidato en común, nosotros y el PJ disidente estamos en una situación similar. Y ya estamos más dentro que fuera del embudo".
De todos modos, nadie puede asegurar que los chispazos de ayer no se repetirán próximamente.