La consigna del diseño es disfrutar del entorno
sin descuidar el cuidado del medio ambiente.
La premisa del estudio Levinton es construir casas sustentables, incorporando energías limpias, sin descuidar el diseño y el confort. Un ejemplo es el de la vivienda de 175 metros cuadrados, totalmente ambientada, que puede visitarse hasta esta tarde en el barrio San Isidro Labrador, en Tigre. Se trata de una casa moderna pero alejada del estilo racionalista que se asocia a ese concepto. Esta tiene detalles de estilo más tradicional.
En el frente de la casa, pensada para una familia con chicos, conviven el hormigón en bruto con la laja de San Juan y el hierro envejecido. El paisajismo es un elemento esencial en este caso, con plantas que juegan con el color amarillo verdoso del frente y con el contraste de macetas en violeta.
En la planta alta está el playroom pensado para compartir tiempo en familia, que puede transformarse en escritorio. Además, están la suite principal con vestidor y baño compartimentado, y los dormitorios de los hijos y un segundo baño. Los pisos son de cerámica clara, como los del resto de los ambientes de la vivienda..
En planta baja, está ubicada la cocina, con mesada de granito y un gran ventanal que se comunica con el sector de la parrilla y la galería. La luz es un habitante más de esta casa. Con grandes ventanas alineadas para ampliar la vista y dejar entrar el verde del parque, el living, de paredes y pisos claros recibe los rayos del sol de mañana y de tarde. "Una ventana bien orientada funciona como un colector solar", señala el arquitecto Sergio Levinton, responsable de la obra. "La casa se ha diseñado según los parámetros de arquitectura sustentable", añade Levinton. "Esto implica usar materiales renovables y minimizar el uso de energía, por lo tanto se concibe al diseño arquitectónico buscando aprovechar los recursos naturales como el sol y el viento". Tiene colectores solares para precalentar el agua que llega al termotanque y la calefacción se resolvió con artefactos a leña de alto rendimiento.
La ambientación corrió por cuenta de Opiusly, Diseño Joven, La Impronta y cuadros de Adriana Napoleone, de Estudio Levinton.