El karma de la decoración en albergues transitorios
Acá nosotros te contamos qué detalles decorativos ayudan a que la experiencia sea algo memorable
En un gesto de lucidez mayúsculo, la mayoría de los lectores de espacioLiving.com decidió que la decoración dentro de un albergue transitorio no debería ser de importancia para nadie. Claro está que es lo último a lo que deberíamos prestarle atención en semejante situación. Sin embargo, este es un sitio web que provee soluciones de decoración y, si bien coincidimos con la mayoría de nuestros lectores, no podemos dejar de lado nuestra misión. Por ello hablamos con el arquitecto de Dissor hotel, un albergue transitorio de lujo recientemente inaugurado, para que nos cuente qué detalles de decoración y arquitectura tuvieron en cuenta para que la conclusión de los pasajeros no sea un simple "No sé ¡Quién le presta atención a la decoración!".
Antes de empezar a recorrer este camino, un breve resumen de cómo resultó la encuesta. El 27.65% de los participantes decidió que no tiene ninguna importancia la decoración de la habitación. Relativamente cerca, el 24.08% sentenció (imagino que con un alto grado de desconfianza en el factor higiénico) que la alfombra era un ítem difícil de entender dentro de la ambientación.
Lejos de la mayoría, los espejos, las paredes de vidrio de los baños y la iluminación fueron los puntos más discutidos, con 12,48% en los dos primeros y un magro 7,77% en el caso del tercero.
Hay algunos pocos detalles que pueden hacer de un albergue transitorio un lugar diferente. Dejando la higiene, la seguridad y la privacidad (temas que nos parecen el mínimo común denominador de este tipo de servicios), la decoración puede ser uno de ellos. Este rasgo es uno de las características que presenta Dissors para postularse como un albergue transitorio de calidad 5 estrellas.
En cuanto a los rasgos arquitectónicos, se puede destacar que las habitaciones fueron diseñadas con techos altos, para dar más espacio a ventanales y generar diferentes espacios con entrepisos. Otro rasgo que destaca Moni Steffani, el arquitecto a cargo del proyecto, son los detalles de terminación. Hubo una cuidada elección de los artefactos, accesorios y grifería para los baños. En las paredes y pisos de los sanitarios se emplearon porcelanatos pulidos, venecitas, marmetas y boticcino.
La mayoría de las habitaciones tienen sus paredes pintadas al látex satinado, otras mestizan la decoración con muros entelados, paneles de madera y algunos espejos estratégicamente ubicados. Los pisos de las habitaciones fueron tratados de diferente manera acorde con la ambientación de cada sector (evitando el abuso de alfombrados).
A los detalles arquitectónicos, o de terminación, se le suma que cada una de las 24 habitaciónes cuenta con una decoración diferente; cuidada. El espacio es complementado con plantas y velas armonizan con el entorno y lo realzan.