Se sabe. Pelo y maquillaje completan el look de cada estilo. Y en esta edición de BAFWeek hubo de todo. Desde peinados voluminosos a fuerza de friz y ondas cepilladas como los de María Cher y Cecilia Gadea hasta otros muy geométricos ayudados por postizos, elegidos por Marcelo Senra y Cora Groppo. También hubo variantes retro y futuristas. Así, mientras Flavia Martini eligió ondas a lo Hollywood de los años 50 y Spina optó por el estilo londinense de los 60, Mariano Toledo le dio fuerza a la cabeza con sus clásicos casquetes de reminiscencia nipona. Para lograr cada estilo, el equipo de Estudio H (18 estilistas), a cargo de Esteban Colombo usó 10 tubos de spray y ceras por desfile, 900 bandas elásticas, 100 metros de postizos y 600 clips.
Lo propio hizo el equipo de maquillaje, integrado por 20 especialistas. Cada una llegó al backstage provista de un set con seis bases, cuatro correctores de ojeras, cuatro rubores, otros tantos polvos volátiles, seis máscaras de pestañas, cuatro delineadores de ojos en lápiz, dos líquidos, 10 sombras, 10 gloss y tres perfiladores de labios. "Es que este año todos los diseñadores coincidieron en algo: realzar la belleza de las modelos, más allá de optar por estilos clásicos o extravagantes", apuntó Verónica Momenti, de L´ Oréal Paris, que llevó la batuta del make-up. De ahí que las pieles lisas sin imperfecciones fue el denominador común y aunque los ojos se destacaron -con grises y negros esfumados en profundidad- muchos diseñadores optaron por destacar bocas en colores impactantes.
Caras
A buen ritmo, se sucedieron las actividades en el espacio de L Oréal Paris, donde en cinco días se maquillaron a 200 mujeres y otras 150 se llevaron un dermodiagnóstico. Hubo cursos de automaquillaje, con tips para usar el nuevo look Romantic Chic -en caras de modelos elegidas entre el público-. Este make-up, que tiene como imagen a Penélope Cruz, propone tonos uva para la noche y beige amarronado para el día. Además, aplicaron la nueva máscara de pestañas Cil Architecte Carbon Gloss, con efecto pestañas postizas. Un éxito.
Jopos
El stand de Redken fue uno de los más concurridos. Unas 80 personas diarias pasaron, entre desfile y desfile, a cambiarse el look por un día. En 20 minutos y en manos de tres equipos de peluqueros se construyeron trenzas, jopos, rulos y batidos. Eso sin contar a los varones, que ya libre de inhibiciones se acercaron para probar peinados direccionados con ceras y geles y se fueron encantados el nuevo estilo.