Hoy con peso propio, hacen su juego mientras el sueño del diseño perfecto se renueva
Si la cartera es hoy la reina de los accesorios, los zapatos son sus príncipes consortes, pero de esos que influyen en las elecciones de quien lleva la corona, y pisan fuerte. Tanto que sin perder del todo de vista a su compañera de ruta han declarado su independencia.
Ya no necesitan ponerse a tono con sus dictados; les basta con tener los propios aunque de reojo le echen una mirada al equipo en su conjunto, cuestión de encontrar al menos un punto de contacto, más por oposición que por coincidencia, para lograr impacto y diferenciación. Mientras postulan rebeliones, por lo pronto, olvidar el engamado de toda la vida con la cartera, hoy una soberana antigüedad.
Y la mayoría suspira por ellos, más aún por los de diseño sofisticado y a simple vista imposible, alturas infinitas y hormas que a todas luces hacen abstracción de sus víctimas, los pies, finalmente de carne y hueso aunque a veces no lo parezcan. Vaya como ejemplo el modelo-bombonera lanzado por McQueen hace varias temporadas, que prácticamente obligaba a las modelos a caminar en puntas de pie, con el empeine en torsión.
Los traumatólogos se agarran la cabeza, pero a nadie le importa demasiado, en parte porque la dinámica del zapato difícil suele ser ocasional: la salida a comer, el cóctel, la fiesta, un rato nomás, y a otra cosa. Y porque pese a todo ciertos modelos que semejan instrumentos de tortura con tacos de 12 cm tienen su contraargumento: las plataformas delanteras que incorporan aunque no se noten tanto no afectarían ni el metatarso ni la columna, ni nada. ¿Será?
Lo cierto es que el colmo de la felicidad en moda sería el zapato perfecto, mucho diseño, vanguardia y... sí, toda la funcionalidad. Desafío que en estos días propone el concurso Grimoldi, junto con el suplemento Moda & Belleza, para los especialistas con ganas de dar un gran paso. El premio lo justifica: una beca para estudiar en el Ars Sutoria International Technical Institute of Art of Footwear and Leather Goods, en Milán, entre las mejores escuelas del segmento. Manos a la obra, entonces. Más datos, www.concursogrimoldi.com.ar .
Por Carmen Acevedo Díaz
cacevedo@lanacion.com.ar
http://www.twitter.com/caracevedo