La postergación de la reunión entre Maradona y Grondona por el viaje del DT dejó sinsabores entre los dirigentes
El momento clave se acerca y cada minuto parece agrandar la incertidumbre. A un día de la anunciada y demorada reunión entre Julio Grondona y Diego Maradona -habría llegado ayer por la tarde al país, en un chárter desde Caracas-, las dudas sobre la continuidad del DT siguen sin dilucidarse. Más aún, no son pocos los que temen que ese esperado encuentro deba seguir dilatándose.
Hubo palabras y mensajes que reflejaron un estado de ánimo. Ayer, temprano, el dirigente Gastón Granados admitió que la demora en la definición de la continuidad de Maradona juega en contra de su renovación. "Seguro que no va a ser fácil; cuanto más tiempo pasa, más se tensa la cuerda de la que tiran ambas partes. Grondona y Maradona se reunirán y hablarán cara a cara. Eso es lo positivo, porque antes se comunicaban por intermediarios", señaló Granados en el programa Dos de Punta, de AM Concepto.
Horas más tarde, un dirigente muy cercano a Grondona tuvo una reacción espontánea y cruda apenas se le consultó por más detalles de la reunión con Maradona y el regreso del DT desde Venezuela: "La verdad es que no tengo ni idea de cuándo vuelve ni me interesa saberlo", respondió, tras lo cual se excusó por no disponer de precisiones al respecto.
Granados, presidente de Tristán Suárez, es el dirigente que mayor vínculo estableció con Maradona en el último tiempo, lo que lo convirtió en el principal vocero de los dirigentes en esta negociación. Al ser consultado por su función específica, dijo que la misma era "ninguna", aunque describió el rol que juega en estos momentos: "Por mi amistad con Diego y por la confianza que le he transmitido al presidente de la casa [por Grondona] hice de vocero de él".
En el cónclave de mañana, cuya realización se confirmará en las próximas horas, el presidente de la AFA y el entrenador hablarán frente a frente de lo ocurrido en el Mundial de Sudáfrica y de la oferta para que Maradona continúe en el cargo por los próximos cuatro años. Aunque allí podría comenzar a definirse la situación, no se descarta que haya que esperar aún más tiempo por una respuesta definitiva de Diego.
Seguramente, uno de los temas espinosos es el de la conformación del cuerpo técnico. Tras los roces que había generado en su momento la frustrada incorporación de Oscar Ruggeri, en este caso la novela parece renacer en torno a Alejandro Mancuso, quien sí estuvo junto a Maradona. Para Granados no hay dudas: sin Mancuso, Diego no sigue.
¿Y en qué anda Maradona, a todo esto? Sigue sin referirse a su continuidad y aprovecha cada momento para dejar fluir sus impetuosas aficiones políticas. Al apoyo a Chávez en medio de la tensa relación de Venezuela con Colombia ayer le sumó un anuncio: confirmó que realizará un nuevo viaje a La Habana el próximo mes para visitar a su también amigo Fidel Castro.
"Díganle a Fidel que lo amo", le dijo Maradona al portal Cubadebate.cu. "Está muy vivo y eso me pone muy bien", agregó. Diego mantiene una cordial relación desde hace varios años, cuando realizó una rehabilitación por su adicción a las drogas en Cuba.
La postergación de la reunión con Grondona -prevista en un primer momento para la semana que pasó- por su viaje a Venezuela había causado malestar en varios dirigentes de la AFA. "Más que el viaje en sí, lo que molestó es que no haya existido una reunión previa. Yo le había manifestado al presidente de AFA que Diego tenía pendiente una visita a Chávez. Ya se sabía que viajaría", agregó Granados.
Pero más allá de las dudas que genera no tener aún confirmada una respuesta, Granados se mostró optimista en que se podrá conseguir la continuidad de Maradona. De todas maneras, si no hay rápida definición, se maneja la posibilidad de un interinato de Sergio Batista.
A un día del presunto Día D para el futuro de la selección, las dudas no se aclaran. Como tantas otras veces, todo está en manos de Maradona.