Del arado a la última cosechadora, un paseo por la historia del campo
Por el Bicentenario, este año se montó por primera vez un museo interactivo.
“La primera edición de la muestra de la Sociedad Rural Argentina se realizó en 1875 y convocó a 18 mil personas”. Esta es una de las tantas placas informativas de la línea de tiempo que se puede ver en el stand del Bicentenario, uno de los nuevos atractivos que este año ofrece La Rural. A 135 años de aquella fecha, sólo ayer fueron 50.604 personas y ya van más de 82.925 desde la apertura, el jueves pasado. En el stand del Bicentenario hay claves para entender este fenómeno social y cultural que cada año convoca a miles de argentinos.
Es un museo interactivo dividido en tres partes: Ganadería, Agricultura y Agroindustria. En las diferentes salas se puede conocer, por ejemplo, que Thomas Halsey importó las primeras 100 ovejas en 1814, y que sólo llegaron 35. O que el primero en alambrar sus campos fue Richard Newton en 1846. Que las primeras plantaciones de algodón estuvieron en Chaco y Formosa. Y también aprender sobre algunas cuestiones más actuales, como la clonación o la inseminación artificial de animales.
Cada uno de los tres centros temáticos tiene un exhibidor con cinco pantallas que transmiten videos de 4 minutos, para explicar los diferentes períodos. Se necesita una hora para poder ver todos los videos.
Además, como en los museos tradicionales, hay objetos históricos, como las tejas y los ladrillos del saladero “Las Higueritas”, construido en 1815.
“Con eso que está ahí se ‘marcaba’ a los animales. Es para que cada uno sepa cuáles son sus vacas”, ayudaba a entender una madre a su hijo, mientras le mostraba la herramienta en la vitrina.
Susana y Maximiliano, de Ciudad Evita, y padres de Ivana (10), Bianca (8) y Máxima (4) disfrutaron ayer del paseo. “Antes te pasaba que había muchas cosas del campo que los chicos te preguntaban y yo no sabía cómo explicarles. Acá está todo muy claro y es entretenido. Ellos tres lo entendieron y aprendieron un montón. Se divirtieron”, dijo Susana. Emiliano (7) y sus papás Alejandro y Mónica llegaron desde Mendoza. “Está bueno para ver la historia y para entender todo lo que pasó. Está explicado hasta lo de las retenciones”, dicen.
El recorrido fue realizado por Héctor Berra y su equipo de trabajo, que también se ocuparon de armar los museos de Boca y River, y del montaje de la obra campestre Opera Pampa. “Trabajamos casi un año para lograr esto. Queríamos contribuir a que la gente y, sobre todo, los chicos, entenddieran lo fuerte que es el vínculo entre el campo y la historia del país”, dijo Berra a Clarín.
En este sector también hay computadoras para que la gente pueda dejar un mensaje para el Tricentenario. Y los que no puedan ir a La Rural también pueden hacerlo vía Facebook (www.facebook.com/larural.bsas) o en Twitter (@larural_bsas).
La idea es colocar todos los mensajes en la nueva Plaza del Bicentenario y que sean leídos dentro de cien años, cuando una nueva legión de chicos y grandes llegue a Palermo para disfrutar de este clásico argentino.